No soy Miss Rose en la Reina de África
y aunque aventurera de espíritu
ni mi figura, ni mis más temerarios pensamientos
se aproximan a Lara Croft.
Soy tan diferente como lo es Amelie,
“Que hallaba el secreto de la felicidad
cuando un rostro
le devolvía una sonrisa”.
Me repito inconsciente robándole
los pensamientos a Forrest gump
“La vida es como una caja
de bombones.
Nunca se sabe qué te va tocar” .
Y así la piel que habito,
se mece en la voz dormida,
sin otra cosa que echarse a la boca que
un poquito pan negro.
Resisto mi existencia
como una película de aventuras,
con ritmo acelerado,
tratando el drama de este thriller del tiempo
como si de una comedia se tratase.
Aderezo con algún tema musical,
los días de romance
y a la maldita crisis le juré sentencia bélica.
Me intriga el futuro incierto,
aunque siempre hay quien
le pone un toque fantástico.
No olvido la deuda
con el árbol de la vida,
y aunque halla fantasmas con la cara oculta
no habrá paz para los malvados,
esos que estrangulan los sueños
sueños que solo se endulzan con amor
y un cucurucho de palomitas.
Pd: Poema realizado para Radio Montcada en el programa de InfilMtrats